Matías Bielli (31) se inició en Huracán y debutó a los 15 años en primera. Luego continuó su carrera en diferentes equipos mendocinos (Atlético Argentino, Maipú, Gutiérrez, entre otros) como así también del fútbol local (Deportivo Argentino, Las Paredes, Malargüe, Huracán). Después de participar en diferentes torneos (Argentino A, Argentino B, Torneo del Interior y Liga Mendocina) regresó al club de sus amores con una gran fortaleza: la experiencia.
El arquero fue el más regular del equipo en este Argentino B, defendió resultados claves, contagió seguridad, fue ganador en los mano a mano, y mostró mucho carácter, algo fundamental para lo que viene.
El conjunto de Avenida Mitre clasificó, pero no logró obtener el ascenso. Al respecto Bielli explicó que “cometimos un gran error los jugadores, el cuerpo técnico y los dirigentes: pensar en el ascenso y no pensar partido a partido”.
Un pilar del equipo. El guardameta debutó en la cuarta fecha ante San Martin de Mendoza y se adueñó de la “1” que lo acompañó todo el torneo. Después tuvo encuentros claves como contra el CEC, fue figura en la Copa Argentina ante Unión de Villa Krause, y se terminó de ganar la ovación de los hinchas cuando Huracán pasó de fase al derrotar desde los penales 5 a 4 a Pacífico de Alvear. En ese encuentro el arquero del Globo convirtió un gol y atajó el último penal.
“Las ganas de jugar en una categoría importante, la experiencia adquirida, el gran grupo que se formó fueron claves para vivir este buen momento”, afirmó Matías.
Y añadió que “fue uno de mis mejores torneos desde que estoy en primera, es muy importante para mí porque pude volver a mi casa, y jugar en un buen nivel”.
También el jugador hizo un análisis del certamen y manifestó que “el torneo fue muy positivo, pasamos de pelear un descenso a clasificar y estar en la posibilidad de ascender de un año a otro”- y agregó que- “para Huracán esto es muy bueno. Ahora hay que pensar que lo que viene será mucho mejor”.
Sin dudas, “el arquero” es el puesto más difícil del fútbol, si ataja o desvía la pelota está simplemente cumpliendo su tarea; mientras que si le encajan un gol, casi siempre queda la sensación de que pudo haber hecho algo para evitarlo.
Para Matías estar en Huracán nunca fue nada fácil, ya que la mayoría siempre lo tildó como el “hijo del dirigente”, sin embargo bajo “los tres palos” cumplió una gran tarea y se ganó el respeto de la hinchada.
Con la humildad y el sacrificio que lo caracteriza el arquero Azuloro obtuvo también un reconocimiento de medios provinciales que lo eligieron como mejor arquero del torneo.
