Las oportunidades muchas veces no caen del lado justo de la balanza, pero el esfuerzo y sacrificio dan equilibrio a la vida del pugilista de la Isla que con 23 años es sostén de familia. El boxeador vive junto a su esposa y su hija de cinco años en un saloncito de seis metros por cuatro. En las mañanas es recolector de basura, y por las tardes entrena como boxeador.
Un día despertó con ganas de soñar y desde hace siete años entrena junto a Lito Negri, quien cuenta que comenzaron a practicar el deporte de los puños en el patio de su casa.
En viernes en el Polideportivo vivió una noche inolvidable al derrotar por fallo unánime de puntos a Alejandro Cirica de Tunuyán.
“Fue una noche emocionante al principio tenía un poco de presión al estar peleando frente a mi gente, pero una vez arriba del ring se pasó todo. Estoy muy contento con el resultado”, aseguró en diálogo con Tribuna Local.
Y agregó: “Fue una disputa complicada porque me cuesta pelear con boxeadores más altos, pero tenía que tratar de defenderme y por eso empecé a combinar golpes y se dio la posibilidad de ganar”.
Joel viene de medirse con buenos boxeadores de la provincia, también estuvo en San Juan y hace poco enfrentó en Chile al campeón sudamericano. Ahora se prepara para dos nuevas competencias.
Con humildad y sacrificio lucha por cumplir sus sueños y llegar lejos en esta actividad. Arena trabaja como recolector de basura por las mañanas y por las tardes entrena firme en el gimnasio municipal del barrio.
El joven agradeció el apoyo de su familia y sus padres quienes les cedieron un pedazo de su lote donde vive actualmente con su familia.
Joel Arena sueña con llegar lejos pero sabe que el camino no es nada fácil. “Nosotros sabemos que esto se lleva con un gran sacrificio que muchas veces la gente no sabe. Al igual que Gabriel Muñoz (quien también ganó el viernes y pertenece al gimnasio de Constitución) necesitamos apoyo para seguir con este deporte”, afirmó.
La voluntad del pugilista sanrafaelino no sólo se vincula con el deporte sino que supone un esfuerzo permanente de lucha, las 24 horas.
