Por Leticia Martínez
Monte Comán (4-1-2-3) cayó 1 a 0 frente a Quiroga (3-4-1-2 inicial) en un partido donde los detalles terminaron marcando la diferencia. El encuentro, desde lo táctico, dejó varios aspectos para analizar, especialmente en el primer tiempo cuando el marcador aún estaba en cero y el equipo local debió afrontar el compromiso con bajas importantes: Gastón Fernández, Renzo Martínez y Facundo Morales lesionados, Saulo Reveco expulsado y la ausencia de Pilo Osorio.
1- Transiciones ofensivas rápidas y presión alta
Monte Comán apostó a presionar con tres hombres (Cristian Belcastro, Carlos Huerta y las subidas de Rodrigo Torres sobre la línea de tres defensores de Quiroga ( Alan Morales, Maxi Gómez y Jorge Carrizo), obligando al rival a jugar en largo o dividir la pelota. A partir de allí, buscó transiciones rápidas, atacando por las bandas y cerrando los circuitos internos del rival.
2- Defensa sólida y superioridad numérica
El equipo local mostró firmeza defensiva con una línea de cuatro bien plantada, más el volante central (Roberto Carrizo), que logró emparejar al enganche rival, Gonzalo Rodríguez. Además, consiguió superioridad ante los delanteros Rafael Maidana y Sergio Soriano, lo que derivó en pocas situaciones claras para Quiroga. A esto se sumó el buen trabajo en las conexiones entre Rodolfo Miranda y Franco Carrasco, que impidieron el juego limpio por el medio del visitante.

3- Qué le faltó a Monte Comán
Si bien por momentos logró neutralizar a su rival, no pudo sostener esa intensidad a lo largo del partido. Le faltó coordinación en el tiempo, precisión en el último pase y eficacia en la definición. No logró capitalizar sus momentos ofensivos y terminó pagando caro un error puntual.
4- La jugada que definió el partido
Quiroga encontró la diferencia a partir de una acción individual de Jeremía Melía, quien en una jugada aislada logró imponerse ante varios jugadores de Monte Comán y marcar el único gol del encuentro.
5- Cambios tácticos y adaptación de Quiroga
El equipo visitante mostró capacidad de adaptación. Pasó de una línea de tres a una de cuatro tras la salida de Soriano por lesión y el ingreso de Facundo Maya, logrando mayor control del juego. En el tramo final, reforzó aún más su estructura defensiva y terminó con una línea de seis, cerrando los laterales y posicionando a los volantes casi como defensores —incluido Duilio Guerrero— retrocediendo para neutralizar los centros, ante un Monte Comán que terminó con dos delanteros de área.
Conclusión
Quiroga ganó, no por dominio, sino por efectividad. Supo leer los momentos del partido y mostró capacidad de adaptación para sostener la ventaja y quedarse con un triunfo ajustado.

