Tribuna Local
    Facebook Instagram YouTube WhatsApp Twitter
    Tendencias
    • Así se jugará la primera fecha del Torneo Apertura
    • Boxeo profesional: atractivos combates en la velada del viernes
    • S.R. Club, campeón invicto del Torneo Vendimia en Mendoza
    • Huracán se consagró campeón de la Copa Vendimia y sacó boleto al Regional
    • Se definieron las finales del fútbol femenino
    • Finales del femenino y masculino en la Copa Vendimia
    • San Rafael será sede de la Copa de Plata Centro de Futsal
    • ASaBal realizó un balance positivo tras el Nacional de Clubes Menores B
    Facebook Instagram YouTube WhatsApp Twitter
    Tribuna Local Tribuna Local
    • Deportes
      • Deportes
        • Ajedrez
        • Artes Marciales
        • Atletismo
        • Automovilismo
        • Balonmano
        • Basquet
        • Bochas
      • .
        • Boxeo
        • Ciclismo
        • Equitación
        • Esgrima
        • Fútbol
        • Hockey
        • Juegos Interescolares
      • ..
        • Kick Boxing
        • Motocross
        • Natación
        • Pelota a Paleta
        • Polideportivo
        • Rally
        • Rugby
      • …
        • Tenis
        • Tenis de Mesa
        • Tiro
        • UTN
        • Voley
    • Fútbol
      • Primera División
      • B Nacional
      • Torneo Regional
      • Torneo del Interior
      • Fútbol Femenino
      • Fútbol Infantil
    • Municipal
    • Nacionales
    • A Solas
    • Tribuna TV
    • Tribuna Infantil
    Tribuna Local
    Home»Deportes»Sampaoli en Sevilla: del encantamiento a los silbidos del adiós, una montaña rusa emocional
    Deportes

    Sampaoli en Sevilla: del encantamiento a los silbidos del adiós, una montaña rusa emocional

    31 de mayo, 2017
    Facebook Twitter WhatsApp Email

    SEVILLA, España.- Obsesivo, distante en el trato, escaso de sonrisas, Jorge Sampaoli se intuía un héroe improbable en una ciudad extrovertida y de sangre caliente como Sevilla. Pero el recelo se tornó devoción al cabo de pocos meses, cuando los hinchas sevillistas compraron la ilusión que ese hombre hermético vino a venderles: que podían ser campeones, jugar un fútbol valiente y someter a gigantes inalcanzables como Real Madrid y Barcelona. Predicaba el culto al “amateurismo”, una palabra que apareció bordada en bufandas y serigrafiada en camisetas.

    Los silbidos hirientes a Sampaoli en su despedida del estadio Sánchez-Pizjuán -reflejo de la bronca por las formas en que manejó su salto al seleccionado argentino- retratan la montaña rusa emocional que significó su aventura en la capital de Andalucía.

    Quienes lo conocen sostienen que la experiencia europea lo marcó en una proporción similar a la huella que llegó a dejar su trabajo en el Sevilla FC. Sobre todo, por la capacidad que exhibió para adaptar sus principios, esa “virtud” que su admirado Marcelo Bielsa le reconoció en público.

    Empezó la temporada con un sistema ultraofensivo, por momentos con apenas dos defensores, el arquero líbero y un medio campo poblado de jugadores de buen pase. Marcaba muchos goles, pero también los recibía. El plantel acusaba desconcierto, los titulares variaban, los resultados se resistían. Perdió la Supercopa de Europa y la de España en agosto y cedió puntos inesperados en las primeras fechas de la liga.

    Se reinventó rápido. Sin variar el discurso ni el fervor por la presión alta, pobló la defensa, aminoró el vértigo, estableció jerarquías y empezó a encadenar victorias.

    “Se adaptó de alguna manera al fútbol europeo, encontrando otras maneras de ganar partidos, con vías más prácticas y menos estéticas”, lo definió Joaquín Adorna, director editorial del diario Estudio Deportivo.

    El discurso del dominio cedió primero al pragmatismo y terminó al final condenado a una posesión acaparada por los centrales y planteos estériles en duelos decisivos. A veces sin delanteros netos en cancha.

    “Nos convenció de que podíamos ser campeones de todo -resumió el arquero Sergio Rico, un atajador al que obligó a mejorar su juego con el pie-. Luego las circunstancias lo impidieron. Es un entrenador muy atrevido que nos aportó locura y una ambición extrema.”

    El papel de motivador surge en todas las descripciones de Sampaoli. En el club lo destacan como su gran activo. También la obstinación con el trabajo. Pasaba casi todo el día entre sus oficinas y el campo de entrenamiento. “Es un hombre difícil, a veces impenetrable, pero siempre concentrado al máximo en ganar”, lo retrató un dirigente sevillista. El centro de la ciudad casi ni lo pisó. Apenas se dejaba ver paseando sus seis perros por la urbanización Zaudín.

    Le dejaron armar un equipo a medida. Trajo una corte de argentinos (Mercado, Vietto, Franco “Mudo” Vázquez, Joaquín Correa, Kranevitter, más tarde Walter Montoya) y pidió a dos talentosos como Nasri y el brasileño Ganso (de temporada intrascendente). Su relación con el plantel pasó del deslumbramiento a cierta frialdad. Practicó un sistema de constantes rotaciones. Una parte del grupo jamás le perdonó el gesto de cariño que le dedicó a Neymar en el Camp Nou un minuto después de que el sevillista Vitolo fue expulsado por una trifulca con el brasileño. Los periodistas locales -y parte de la dirigencia-lo culpan del bajón físico del Sevilla después del inicio prometedor. Insinúan que los entrenamientos eran demasiado cortos para sostener el nivel de intensidad que exige su fórmula.

    El equipo se desinfló después del clímax que significó la victoria como visitante ante Betis. La imagen de los hinchas zamarreando a Sampaoli en su regreso al hotel de la concentración queda como el gesto definitivo de un romance frustrado.

    Llegaron la caída en la Champions ante Leicester y el freno en la liga en partidos apáticos, sin rastro de la agresividad que define el sampaolismo. La novela de la selección desató la desilusión. Al final quedó cuarto en la liga, con 72 puntos, un sitio digno que deja al Sevilla en condiciones de competir otro año en la elite europea.

     

    “Seguro se quedó con la sensación de que pudo hacer mucho más”, dijo al diario Marca su mano derecha, Sebastián Beccacece. Los sevillistas sienten algo parecido. Les cuesta todavía digerir el derrotero de este hombre que no pudo resistir el imán de un viejo sueño: dirigir la Argentina en un Mundial y con Lionel Messi.

    LA NACION 

    Funny image

    Notas relacionadas

    Así se jugará la primera fecha del Torneo Apertura

    7 de mayo, 2026

    Boxeo profesional: atractivos combates en la velada del viernes

    6 de mayo, 2026

    S.R. Club, campeón invicto del Torneo Vendimia en Mendoza

    4 de mayo, 2026

    Leave A Reply Cancel Reply

    Funny image
    • Emotivas palabras de Messi tras ganar su séptimo Balón de Oro

      Emotivas palabras de Messi tras ganar su séptimo Balón de Oro

    • Valentina Sánchez (entrenamiento) 2

      Valentina Sánchez (entrenamiento) 2

    • Valentina Sánchez (entrenamiento)

      Valentina Sánchez (entrenamiento)

    REDES SOCIALES
    • Facebook
    • Instagram
    • YouTube
    • WhatsApp
    • Popular
    • Reciente

    Tenis: Encuentro de Escuelas Municipales de San Rafael y Malargüe

    1 de noviembre, 2012

    Tigre se durmió en el comienzo y perdió ante Cerro Porteño por la Sudamericana

    2 de noviembre, 2012

    A ganar para subirse a la cima

    3 de noviembre, 2012

    Así se jugará la primera fecha del Torneo Apertura

    7 de mayo, 2026

    Boxeo profesional: atractivos combates en la velada del viernes

    6 de mayo, 2026

    S.R. Club, campeón invicto del Torneo Vendimia en Mendoza

    4 de mayo, 2026

    http://www.blogbangbang.com/

    rolex replications for sale

    orologi replica
    replica-watches.io
    dziwnezegarki.pl

    https://www.watchesandmore.de/

    Facebook Twitter Instagram YouTube WhatsApp
    © 2026 Copyright Tribuna Local. Diseñado por IDE Creativo.

    Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.