Comunicado:
“El miércoles, en el marco del Día del Hincha de Boca, decidimos no convocar a una manifestación pública con el objetivo de evitar posibles acciones que pudieran alterar el orden público o generar cualquier tipo de incidente, conscientes del ánimo reinante después del clásico con River por la Copa Libertadores.
Sin embargo hoy nos vemos obligados a expedirnos ante la lamentable conducta de un medio de comunicación que, a través de una publicación en su sitio digital “Hoy San Rafael”, dio una clara muestra de provocación hacia una importante porción de la sociedad sanrafaelina, innecesaria después de todo lo que sucedió en torno a la final.
Tomamos, dicho “artículo” del medio en cuestión, como un mensaje instigador a la violencia, esa violencia que nos llevó la final a Madrid, a más de 10.000 kilómetros de nuestro país.
El aludido medio de comunicación, en lugar de apelar a la paz y, desde su espacio, generar mensajes de reflexión para frenar la sucesión de episodios violentos, se burló el miércoles de un grupo de adolescentes (menores), que movilizado por su amor a Boca, decidió ocupar – sólo por unos minutos – el kilómetro cero para celebrar el Día del Hincha de Boca.
Entendemos la algarabía del responsable editorial del citado medio, reconocido hincha de River, pero no comprendemos que utilice su espacio de noticias para provocar y alterar ánimos.
Nos convocaron, en la previa de las finales de la Copa Libertadores, desde varios medios locales, con el objetivo de compartir entrevistas con integrantes de la Filial de River en San Rafael. Sin ninguna objeción accedimos, conscientes de que era muy importante entregar un mensaje de paz ante la revolución que ocasionó el encuentro entre los dos equipos más importantes del país.
Fue una buena señal, una oportunidad para – desde nuestro lugar – “bajar un cambio”, entender que esto es un deporte y que, más allá de la rivalidad, debe eliminarse por completo la palabra “enemigo” cuando a fútbol nos referimos.
Lamentablemente, con publicaciones periodísticas como la del miércoles, retrocedimos un casillero.
No tengan dudas que vamos a seguir trabajando para que el fútbol se viva como una fiesta y no sea sinónimo de violencia. Sin embargo, cuando quienes deben trasladar ese mensaje a la sociedad, como medio de comunicación, hacen todo lo contrario, el objetivo de sanear el fútbol queda cada vez más lejos”.
