Con 16 años, la arquera sanrafaelina entrena desde hace seis meses en Lanús y desde hace un mes junto a la máxima categoría. “Estoy cumpliendo un sueño. La arquera titular, trabaja y se va por temporadas, no está siempre, por eso decidieron ascenderme a primera”, explicó Brisa en Mediodía Informal por LV 18
Y comentó que los entrenamientos en primera varían bastante con respecto a la reserva donde ella venía trabajando. “Los entrenamientos son totalmente distintos, son más exigentes, entrenamos doble turno, y hay días que me tengo que quedar a almorzar en el club”.
Además comentó que tuvo que recurrir a los psicólogos del equipo ya que en un momento se sintió sin ganas de entrenar debido a que extrañaba a su familia. “En el club me han ayudado un montón, desde el preparador físico hasta la señora que limpia. El club lleva mis notas, asistencias, son muy exigentes en el tema estudio, todos te alientan. La verdad estoy muy contenta”, destacó.
“Cuando me fui de San Rafael recibí muchos comentarios negativos, muchos me decían que no iba a llegar a ningún lado con el fútbol femenino, eso me dio más fuerzas y lo tomé como un aliento. Realmente me costó irme, porque mi mamá se quedaba sola acá, pero ella me dio todo el apoyo, al igual que mi entrenador, a quienes les agradezco profundamente”.
Brisa pasó por momentos muy duros, pero hoy tiene muchas posibilidades de seguir creciendo y de cumplir este sueño de jugar en el fútbol grande de nuestro país. Aun el Granate no firma los contratos profesionales, pero la jugadora comentó que cobra una pequeña ayuda, aunque es algo mínimo. “Si bien no alcanza para vivir, Lanús quiere antes de fin de año profesionalizar a varias jugadoras, como ya lo hizo San Lorenzo, y River”, afirmó.
Ahora con la mente puesta en el torneo que arranca el 1 de septiembre, Brisa Ríos descansa por San Rafael, visita amigos y comparte en familia, para luego encarar un semestre que será cargado de emociones. “Nos preparamos para hacer una buena temporada, y estar mejor que el último torneo”, cerró.
