El guardameta de 17 años viajó rumbo al Club Deportivo Godoy Cruz Antonio Tomba con la intención de seguir creciendo y con la ilusión de emprender un nuevo camino que lo pueda llevar más lejos.
El juvenil comenzó en Huracán a los 8 años, su debut en primera fue el año pasado ante el Deportivo Malargüe.
Su máximo ídolo es Riquelme y en su puesto el Pato Abbondanzieri. El objetivo es llegar lejos en el fútbol y sueña con estar en la bombonera bajo los tres palos del arco de Boca.
En cuanto a este acercamiento a Godoy Cruz el joven mencionó a Tribuna Local que “todo esto se dio por intermedio de un compañero que estaba en Godoy Cruz y me incentivo para que me fuera a probar ya que desde el club estaban buscando arqueros en categoría 96”.
“En febrero estuve unos días a prueba y desde el club me pidieron volver cuando consiguiera el pase”.
“Anteriormente no pude volver por temas personales y ahora a fines de mayo desde el club llamaron nuevamente a mi papá y por suerte esta vez no tuve inconvenientes”.
Con el gran apoyo de su familia y muchas ganas, Martín Mir sabe que está abriendo una puerta que el día de mañana puede ser muy importante. ¡Éxitos!
