El clásico debía jugarse con público local y al parecer unos 50 barras de Huracán que no podían asistir al encuentro, rompieron un portón y entraron a la cancha ubicándose en la tribuna este ¿Qué pasó con la seguridad en ese momento?
Por otro lado, otros 50 hinchas del Globo que abonaron su entrada ingresaron por el sector de platea ¿Nadie los identificó?
Lo cierto que minutos antes del comienzo previsto para las 15.30, alguien advirtió la situación y ante cualquier incidente que pudiera ocurrir el partido se postergó.
En el vestuario se llevó a cabo una reunión entre el árbitro Miguel Giaccone, los capitanes de cada equipo y el jefe del operativo y después de casi 40 minutos de espera se tomó la decisión de suspender el partido por falta de garantías de seguridad.
Primero se tuvo que retirar el público visitante y luego el local que se fue muy molesto por la situación, ya que habían pagado su entrada y se marcharon con bronca y tristeza de lo que paso.
Pese a eso la dirigencia Tricolor confirmó que aquellas personas que abonaron su entrada la podrán canjear por otra entrada para ver a Pedal en un próximo partido.
Debido a la falta de efectividad en el control del operativo policial, sumado a la actitud lamentable de los barras, el Superclásico no alcanzó a comenzar.
