Por primera vez en lo que va de la temporada, Pablo pudo aprovechar los tres días de actividad para continuar con el desarrollo de su Clio y, más allá del resultado final, el balance fue positivo.
Pudo probar diferentes elementos, suspensiones y realizó varios cambios de una tanda a otra. Para la competencia de este domingo, las modificaciones no salieron como esperaba pero de todas maneras sirvieron como aprendizaje.
“El auto no notó el cambio que hicimos para la final. Fue algo importante lo que probamos pero no salió. La carrera fue enredada. Se me rompió una goma por un toque en la primera vuelta pero más allá de eso nos volvemos con muchas conclusiones positivas para seguir desarrollando el Clio”, explicó el mendocino.
Seguramente, una vez en San Rafael, se pondrá a trabajar junto a su equipo pensando en lo que viene, el autódromo de La Plata el 29 de julio.
