Cabe recordar que dicho encuentro corresponde a la cuarta fecha del Torneo Federal B y debía jugarse el 22 de junio, pero la policía nunca llegó a dar seguridad al partido y el árbitro Matías Ferreyra decidió suspender el encuentro ya que sin seguridad no se puede jugar.
El conjunto Cruzado tenía arreglado con la policía un contrato pero la misma no se presentó.
Luego del descargo y tras la decisión del Consejo Federal se decidió que se juegue aunque aun falta definir la fecha.
