“Estoy en la casa de una familia que me abrió las puertas desde que llegué”, afirmó Alejandro Hernández en el programa el Show del Fútbol.
Y agregó: “Todo se dio gracias a un jugador guatemalteco que pasó por el Globo en el 2017. Formamos una relación de amistad, y en 2019 cuando llegué a las filas del Catocha, me hospedaron en su casa”.
El rumbo de Alejandro después del 30 de junio, cuando finalice su contrato, es una incertidumbre, ya que no hay nada acordado con algún otro club de Centroamérica y hasta que no se autoricen vuelos no podrá volver a la Argentina.
“El afecto familiar en estos tiempos es lo que más se extraña”, remarcó el delantero, y añadió que “esta familia te hace sentir uno más y eso me mantiene firme”.
La familia Hernández es sinónimo de fútbol en nuestro departamento, desde su padre Guillermo y hasta sus tres hijos: Alejandro, Cristian y Gastón que hoy dejaron San Rafael, y hacen historia en diferentes equipos de primera división.
Por Tribuna Local
